Había un tiempo en el que la cordura reinaba en el reino de la gloria futbolística, una era en la que la clase y el señorío eran las notas predominantes en Concha Espina.
Un club envidiado por su palmarés, un claro ejemplo de caballerosidad y respeto hacia el rival, un equipo que era considerado el mejor del Mundo por su potencial futbolístico.
Una institución que superaba las barreras de lo deportivo, de lo institucional, que engalanaba todavía más los balcones del estadio Santiago Bernabéu en el Paseo de la Castellana.
Sin embargo, todo aquello parecen ahora simples ejemplos de oasis, lejanos recuerdos que ahora se añoran, se echan de menos, se recuerdan como tiempos mejores, tiempos de tranquilidad que ahora quedan descolocados ante tal tensión, malas artes y demás discursos que se salen de la cordialidad marcada desde las altas esferas del club históricamente.
Un nombre por encima de todos a día de hoy. José Mourinho, un técnico que llegó la pasada temporada al banquillo blanco con el objetivo único y fijo de destronar al Barcelona de la cima mundial de la perfección futbolística.
Que el máximo rival histórico esté por delante, que sus encuentros no tengan ni punto de comparación, que sus elogios no lleguen en cifras equitativas respecto al Barcelona hicieron que Florentino Pérez decidiera contratar al que es considerado uno de los dos mejores entrenadores del Mundo.
Sin embargo, el objetivo, la meta de destronar al Barcelona se presentaba en el ámbito futbolístico, y en ningún momento, error por aquel entonces, se impuso un método, dejando con total libertad las formas de trabajo del técnico portugués en su nueva etapa en el fútbol español.
José Mourinho es uno de los personajes más odiados, más perseguidos, que más focos de atención tiene sobre su figura del fútbol español. Una situación ganada a pulso, ganada en cada rueda de prensa, en cada estudiado titular de cara a los medios de comunicación, en cada partido sabiendo que tiene al menos dos cámaras siguiendo sus pasos.
Prepotente, chulo, estúpido, arrogante, tenso, a la defensiva, retador son algunos de los términos que se le relacionan al técnico luso del Real Madrid. Una situación que ha provocado uno de los fenómenos más intensos de los últimos años en el fútbol español.
Ultradefendido por los suyos, ultracriticado por el resto. O eres de José Mourinho o está contra él, no hay punto intermedio con el luso.
Mejores resultados o peores, pero en el Real Madrid se ha instaurado un nuevo clima, una nueva fachada que recibe todo tipo de críticas, todo tipo de sanciones, todo tipo de opiniones. El panorama, el horizonte es tenso, bélico. Siempre hay titulares, pocos positivos se gane o se pierda, y hay una persona enfocada continuamente que se encarga de mantener el listón de la polémica en lo más alto.
La ventaja de este estilo es que el entrenador aspira, absorbe toda atención negativa, se convierte en el foco de todo ataque y los jugadores se limitan a jugar y a sacar los partidos adelante.
Sin embargo, uno de los puntos fuertes del técnico portugués es la motivación de sus jugadores, un factor que parece se le está yendo de las manos y que está quebrando dentro del propio vestuario madridista.
Jugadores motivados en exceso, que pierden el control en muchas ocasiones, demasiadas, futbolistas que rozan la violencia, que dejan siempre titulares para la polémica con un tema prácticamente unánime en los últimos tiempos relacionado con las actuaciones arbitrales. Una situación muy alejada del señorío del que tanto se ha presumido, del que tanto se ha alardeado históricamente en el conjunto blanco.
Un Real Madrid que está rodeado de situaciones tensas, irregulares, que dañan su imagen alzándola en términos negativos jamás recordados en el entorno del conjunto madridista.
José Mourinho está cambiando el conjunto blanco, y lamentablemente está transformando uno de los clubes al que más prestigio, más señorío se le presupone y que a día de hoy está fuera de control.
La metamorfosis del Real Madrid y Jose Mourinho
Escrito por
Esteban Gómez
martes 20 de septiembre de 2011




































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