Sandro Rosell, ese presidente que llegaba a la presidencia del FC Barcelona bajo el clima de calma y sumisión que tanto habían faltado en la anterior etapa con Joan Laporta al frente, ese candidato que ganó las elecciones bajo el mensaje de que se acabaría el sensacionalismo y se centraría en lo deportivo.
Ayer, tras dos semanas d
e parón por compromisos internacionales, sin ningún mensaje directo desde la conocida como Caverna Mediática, sin ninguna provocación... Vamos, sin prueba aparente de que justifique sus palabras, lanzó el mensaje "Apuesto por un 5-0 en la final para no perder la costumbre". Sí, en Catalunya aplaudieron el tono bromista del presidente barcelonista, pero en el resto de país sentó como una broma pesada.
Ahora bien, el dilema no está en sus palabras. Estaba en un acto solidario y el clima familiar y calmado llevaron a ello. Sin embargo, y es lo que más se ha comentado en Madrid, ¿qué hubiera pasado si dichas palabras hubieran sido fruto de personajes como José Mourinho, Florentino Pérez o Cristiano Ronaldo? La prepotencia en persona para muchos.
Sin duda diez veces más se habría montado respecto al eco que parece haber resultado de las palabras de Sandro.
Parece que las declaraciones en Can Barça cuando tienen un tono prepotente tienen argumentos, parece que la excelencia futbolística que han logrado en las últimas temporadas les exculpa de cualquier tipo de polémica. Todo lo contrario que ocurre en Madrid, que se mira con lupa cualquiera de las palabras que se hacen públicas.
La misma situación no puede ser opinión en Barcelona y prepotencia en
Madrir. No puede criticarse las palabras de Sergio Ramos frente al Olympique de Lyon la pasada temporada en las que dijo que vencerían por 3-0, no pueden criticarse las palabras de Cristiano Ronaldo diciendole al FC Barcelona a ver si le metían ocho goles a ellos, no pueden criticarse esas palabras y dejar pasar por encima el error cometido por el máximo mandatario barcelonista.
Hay que buscar una vara de medir que generalice el valor de las opiniones, hay que buscar una medida universal para todos.
Y ahora viene el dilema, ¿porqué el Real Madrid es tachado de prepotente y el conjunto de la ciudad Condal no? ¿Porqué a unos tanto y a otros tan poco? Luego, en consecuencia, es lógico que el madridismo se vea acorralado y eche mano del histórico palmarés.
Ayer, Señor Sandro Rosell, sinceramente, te equivocaste, y la sensación es que más tarde o más temprano el conjunto azulgrana lo acabará pagando deportivamente. Un auténtico paso atrás en la imagen del club.
OPINIÓN: Cuando no se utiliza la misma vara de medir...
Escrito por
Esteban Gómez
viernes, 1 de abril de 2011























Coincido en todas y cada una de las lineas que psotulaste en el post, creo que a Rossel se le fue la mano dejando de lado la esencia que venia respetando el Barcelona en este ultimo tiempo de la mano de Guardiola y de sus dirigidos. No convienen este tipo de declaraciones porque generan un clima que no es el ideal de cara a un partido de semejante envergadura entre estos dos grandes equipos mas en una circunstancia tan importante, un saludo desde fobal2000 y desde argentina