Artículo publicado el pasado 9 de Noviembre de 2010
Todo parecía presagiar una de las temporadas más tristes y pésimas de los últimos años en el Valencia CF tras conocer diversos aspectos. La situación económica e institucional del club valencianista hacía preveer un año complicado. Las polémicas por el precio salidas de David Villa y David Silva instauraron en la Avenida de Aragón un clima de desánimo temiendo una falta de eficacia goleadora inevitable tras la salida de dos de los tres grandes estandartes del Valencia CF la pasada temporada.
Sin embargo, el inicio del curso liguero y la UEFA Champions League mostraron un Valencia CF estable, regular, imponente y sobretodo eficaz. Líder en las primeras jornadas de la Liga BBVA y una buena imagen hicieron que los de Unai Emery dejaran atrás viejas pesadillas.
Jugadores como Roberto Soldado o Aritz Aduriz cogieron el testigo en la referencia ofensiva, logrando un buen número de goles en los primeros actos del campeonato doméstico español.
A fecha de hoy, tras nueve jornadas de Liga disputadas, el Valencia CF es el quinto clasificado en la tabla clasificatoria, lejos de aquella imagen de equipo regular y estable que tan buenos ratos dio a la parroquia valencianista.
Cuatro encuentros consecutivos sin conocer la victoria en Liga hacen que comience a hablarse de crisis en la capital del Turia referente al conjunto valencianista. Una crisis que siempre coloca al técnico Unai Emery en el punto de mira.
Sus planteamientos en encuentros serios, en encuentros ante rivales directos, deja que desear en tierras valencianas, con planteamientos resguardados, amarrados, sin poner grandes propuestas sobre el terreno de
juego y cediendo el protagonismo al equipo rival, que, en encuentros de este calibre, esta temporada está dejando claro que el técnico vasco no acierta en sus decisiones.
Además, bajas como las de Ever Banega, César o Aduriz no ayudan a encontrar una regularidad que poco a poco comienza a preocupar. Pero deteniendo el asunto, es una situación que en un principio podía esperarse. Un Valencia CF con problemas económicos que se ve obligado a vender a dos de sus estrellas, que se ve implicado en problemas institucionales que imponen la desestabilidad en el ambiente. Su "error", el buen comienzo de Liga, ya que desmanteló por completo las críticas y el mal ambiente que se había instaurado en el club valencianista.
Poco a poco, fruto quizás del ritmo de competición, el conjunto de la Avenida de Aragón suma cuatro tropiezos consecutivos en el Campeonato Nacional de Liga que ya comienza a descolgarle en su candidatura al título, lo que provoca y desemboca en la temida por muchos liga bipolar.




































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