El fútbol es el deporte que más expectativas y más pasiones desata allá por donde va. El deporte más practicado en toda la faz de la Tierra.
Esta pasión es indesdriptible, y es esa grandeza que tan sólo el fútbol logra crear la que en ocasiones se desborda, llegando a situaciones lamentables, tristes y en mayor proporción preocupantes.
Mañana sábado, a partir de las 20:00 Horas (Gol Televisión/Canal Plus Liga), se disputará en Cornellà-el Prat el derbi entre los dos principales conjuntos catalanes en Primera División. RCD Espanyol y FC Barcelona se enfrentarán en uno de los partidos más emocionantes de las últimas temporadas dado el gran estado de forma del conjunto perico en casa y el estratosférico juego que está desplegando el equipo barcelonista.
Se preveé un choque tenso, mágico, que también se disputará en las gradas. Un recibimiento inmenso a Andrés Iniesta muy seguramente por parte de la parroquia blanquiazul por el inolvidable gesto que tuvo tras marcar el gol más importante de la historia del fútbol español y que celebró con una camiseta en honor a Dani Jarque, ex-futbolista fallecido del RCD Espanyol que era muy cercano al centrocampista manchego del FC Barcelona.
Todo precioso. Todo digno de un encuentro de estas características. Sin embargo, todo no será tan bonito por culpa de unos cafres que por desgracia siempre hacen acto de presencia.
El pasado miércoles el sector más ultra del RCD Espanyol hizo público un vídeo en referencia a la visita del FC Barcelona con un tono referente a tonos bélicos, lo que ha desatado polémica y tristemente la contestación amenazante del sector ultra del conjunto barcelonista.
Notas por ambas partes que incitan a la violencia pura y dura. Unas declaraciones e intenciones por ambos sectores ultras que incitan a la agresividad y a los tristes incidentes que tienen posibilidad de ocurrir.
Las fuerzas del orden califican el encuentro de máximo riesgo y se recuerdan las tristes situaciones vividas hace dos temporadas, en las que los subnormales del sector ultra del FC Barcelona comenzaron a lanzar bengalas encendidas contra la afición espanyolista y destrozaron todo aquello que encontraron a su paso. Las imágenes de niños y niñas pequeños llorando bajo la protección de sus padres quedaron marcadas en las retinas de los aficionados al fútbol que seguimos este deporte semana tras semana.
Fútbol, pasión de multitudes, pero por favor, con respeto, ilusión por vencer y hermandad entre aficiones.
OPINIÓN: La pasión por el fútbol, sí, pero con calma
Escrito por
Esteban Gómez
viernes 17 de diciembre de 2010




































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