Mañana miércoles se disputará a partir de las 20:45 Horas el encuentro de vuelta en el Santiago Bernabéu entre Real Madrid CF y Olympique de Lyon con el marcador de la ida de 1-0 a favor del conjunto francés.
A priori, la remontada del conjunto blanco es factible dado el potencial de la megaproducción de Florentino Pérez y el apoyo de la afición madridista que probablemente sea determinante en la consecución de la clasificación.
Un detalle a recordar. El pasado sábado el Real Madrid CF conseguía remontar y vencer al Sevilla FC por 3-2 en una segunda parte de ensueño y de garra de los de Manuel Pellegrini. Al término del encuentro los jugadores se fundieron en un abrazo grupal demostrando la unión del vestuario, lo que, unido al gran ambiente de fútbol que se vivió en el Santiago Bernabéu han ido creando un clima de motivación y un toque grande de moral de cara al importante encuentro de la UEFA Champions League de mañana.
A partir de aquí surgen dos corrientes de opinión.
La primera afirma que la moral adquirida por el gran segundo tiempo del conjunto madridista les permitirá afrontar de la mejor manera posible el importante encuentro y será decisivo para que los de Concha Espina consigan remontar la eliminatoria y entrar en el bombo de Cuartos de Final.
Sin embargo, la otra corriente que ha surgido se decanta y afirma que tal estado de moral y autoestima puede convertirse en un handicap al poder relajar al equipo después de la superioridad mostrada ante el conjunto de Nervión y salir al terreno de juego sin ese grado de concentración que requiere una cita de tal calibre.
Una cosa está clara. El Santiago Bernabéu vivirá una noche mágica digna de la máxima competición continental y desde el seno del vestuario blanco ya se comienza a calentar el encuentro de cara a la grada, buscando ese apoyo vital para un encuentro de estas características. La plantilla del Real Madrid CF ha comenzado una campaña de unión entre grupo y afición muy similar a la del "Juntos Podemos", que finalmente les ayudó a conquistar la Liga en la temporada 2006/07 con Fabio Capello en el banquillo blanco.
La sensación del post-partido del pasado sábado fue que la remontada frente al Olympique de Lyon comenzó en el mismo instante en el que equipo y afición se unieron en un abrazo grupal, plasmando que el aficionado madridista está al cien por cien con la plantilla y que tienen su apoyo de cara a lo que resta de temporada tanto en Liga como UEFA Champions League, contando con ellos evidentemente para la cita europea de mañana miércoles.
El megaproyecto (versión 2) de Florentino Pérez se enfrentará a una de las citas más importantes de la presente temporada. Estará en juego mucho más que una clasificación. Además, el orgullo herido de un equipo que quiere acabar con la maldición de los Octavos de Final.
Saludos. Viva el Fútbol.




































La euforia nunca puede ser un handicap!!!
El madrid va a salir a comérselos, o al menos eso creo, debido en parte a su actuación contra el Sevilla.
Saludos
Por mi parte, opino que más que euforia, el abrazo de los jugadores es sinónimo del inmejorable ambiente que hay en el vestuario del Real Madrid.
Como siempre, en diversos medios de comunicación se ha magnificado la imagen, que si hay euforia, que si ya vamos sobrados...como siempre hay que vender.
Claro que con el juego de la segunda parte ante el Sevilla más la remontada se dieron los ingredientes necesarios para que el Bernabéu estallase de júbilo. Ahora bien, si el Madrid juega ante el Lyon como en la primera parte ante el Sevilla, mal lo vamos a pasar. Si exhibimos el nivel de juego de la segunda mitad, van a ser los franceses los que se acuerden del Madrid por mucho tiempo.
Saludos Esteban!!!